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Salud Infantil y Pediatría

La fiebre en niños: Cómo actuar paso a paso y urgencias en Logroño

Son las tres de la mañana. Fuera, el cierzo azota las calles de Logroño y, en la cuna, tu peque parece una pequeña estufa humana. El termómetro marca 39ºC. Respira, no entres en pánico. Vamos a ver qué nos dice la ciencia y cómo actuar con seguridad.

¿Por qué la fiebre no es tu enemiga?

Existe un miedo visceral en las familias hacia la fiebre, lo que los pediatras denominan "fiebrefobia". Sin embargo, la fiebre no es una enfermedad. Es un mecanismo de defensa, un escudo biológico. Cuando un virus o bacteria entra en el cuerpo del niño, el hipotálamo (el termostato de nuestro cerebro) eleva la temperatura corporal de forma intencionada.

¿Por qué lo hace? Porque la mayoría de los patógenos que causan infecciones respiratorias o gastrointestinales se reproducen muy mal a temperaturas superiores a 38ºC. Además, la fiebre estimula la producción de glóbulos blancos y anticuerpos. Al intentar bajar la fiebre de forma obsesiva en un niño que se encuentra bien, estamos, paradójicamente, entorpeciendo el trabajo de su sistema inmunológico.

Lo que dice la AEPED

La evidencia científica actual es clara: no hay que tratar la cifra del termómetro, hay que tratar el malestar del niño. Si el termómetro marca 39ºC pero el niño está jugando, bebiendo líquidos y sonriendo, no es necesario administrar medicación antitérmica. El objetivo nunca es lograr la "normotermia" (36.5ºC), sino el confort del menor.

Madre tomando la temperatura a su hijo

¿Cuándo se considera fiebre? Mitos del termómetro

No todas las temperaturas elevadas son fiebre. La temperatura normal del cuerpo varía a lo largo del día (es más alta por la tarde) y según la actividad física. En la escuela infantil vemos a diario cómo un niño que lleva media hora corriendo en el patio marca unas décimas más sin estar enfermo.

  • Hasta 37.5ºC: Temperatura normal.
  • De 37.5ºC a 37.9ºC: Febrícula (las famosas "décimas").
  • A partir de 38ºC: Fiebre real.

La forma de medición recomendada en el domicilio por las guías de la AEPED es la axilar utilizando un termómetro digital homologado. Los termómetros de infrarrojos (de frente o de oído), aunque muy rápidos y populares tras la pandemia, tienen un mayor margen de error. Si dudas de la medición de la frente, confirma siempre en la axila.

Vídeo recomendado sobre fiebre infantil

En Logroño: ¿Qué hago hoy en casa?

Si estás leyendo esto con tu peque ardiendo en brazos en vuestro piso de la Gran Vía o El Campillo, esta es la hoja de ruta práctica basada en evidencia, no en lo que decía la abuela.

1 Evalúa el estado general, no el número

El concepto médico clave es el Triángulo de Evaluación Pediátrica. Fíjate en su apariencia (¿te mira?, ¿juega?, ¿tiene llanto consolable o está aletargado?), su respiración (¿respira muy rápido, se le marcan las costillas?) y su circulación (¿está pálido, azulado o tiene buen color?). Si el niño juega y respira bien, tranquilidad.

2 Medidas físicas (y lo que YA NO se hace)

Hace años se recomendaban baños de agua fría o friegas con alcohol. La evidencia médica actual desaconseja totalmente estas prácticas. El agua fría provoca un choque térmico, hace que el niño tirite y produce gran malestar. Lo que debes hacer es:

  • Desabrigar al niño ligeramente. Ropa cómoda de algodón. No le pongas tres mantas aunque tenga escalofríos.
  • Mantener la habitación a una temperatura agradable (21-22ºC).
  • Ofrecer líquidos frecuentemente: Agua, leche materna (a demanda absoluta), caldo. Prevenir la deshidratación es más importante que bajar la fiebre.

3 Medicación: Paracetamol vs Ibuprofeno

Se utilizan exclusivamente para aliviar el malestar o el dolor asociado, no para normalizar la temperatura.

Paracetamol (Apiretal) Se puede usar desde el nacimiento (bajo pauta en < 3 meses). Cada 6-8 horas. Es el fármaco de primera elección.
Ibuprofeno (Dalsy) Solo a partir de los 6 meses (riesgo toxicidad renal). Además de antitérmico, es antiinflamatorio.

El mito de alternar medicamentos

Dar Paracetamol y a las 3 horas Ibuprofeno aumenta drásticamente el riesgo de error de sobredosificación e intoxicación hepática/renal. Usa un solo fármaco. Si sigue con mucho malestar, consulta al pediatra.

¿Cuándo acudir a Urgencias (San Pedro o CARPA)?

Saber qué no es normal te dará mucha paz mental. La mayoría de los episodios se pueden manejar en casa o con cita en vuestro centro de salud (Cascajos, Siete Infantes...). Sin embargo, existen banderas rojas donde debemos buscar atención médica inmediata.

Acude a Urgencias INMEDIATAMENTE si observas:

Manchas en la piel (Petequias)

Manchitas rojo vino/moradas que NO desaparecen al estirar la piel. Prueba del vaso: presiona un vaso de cristal contra la mancha. Si sigues viendo la mancha viva a través del cristal, acude a urgencias. Posible signo de sepsis o meningitis.

Edad menor a 3 meses

Cualquier recién nacido o bebé menor de 3 meses con temperatura axilar de 38ºC o superior debe ser evaluado por un pediatra sin demora. Su sistema inmune es inmaduro.

Dificultad Respiratoria

Respira muy deprisa, se le hunden las costillas al tomar aire (tiraje), aleteo nasal, o labios azulados (cianosis).

Alteración Neurológica

El niño está excesivamente decaído, es imposible despertarlo, tiene un llanto extraño incontrolable o rigidez de nuca.

Acude a tu pediatra del Centro de Salud (Cita 24-48h) si:

  • La fiebre dura más de 3 días (72 horas) sin foco aparente (sin mocos ni tos).
  • La fiebre oscila entre 39ºC y 40ºC repetidas veces.
  • El niño tiene entre 3 y 6 meses.
  • Rechaza los líquidos o el pañal lleva seco muchas horas (deshidratación).

Las temidas convulsiones febriles

Es el gran fantasma de la noche para muchos padres. Ocurren en un pequeño porcentaje de niños (entre el 2% y el 5%), generalmente entre los 6 meses y los 5 años. Se producen por una predisposición genética del cerebro inmaduro al cambio brusco de temperatura, no necesariamente por llegar a temperaturas extremas.

Verlo es aterrador: el niño pierde el conocimiento, puede ponerse rígido o tener sacudidas y los labios pueden amoratarse. Sin embargo, la ciencia clínica confirma que las convulsiones febriles típicas son benignas, no dejan daño cerebral, no causan muerte ni predisponen a la epilepsia.

¿Qué hacer si ocurre en casa?

Mantén la calma. Tumba al niño de lado (posición lateral de seguridad) en un lugar seguro donde no se golpee. Afloja la ropa. NUNCA le metas nada en la boca. Mide el tiempo; suelen ceder solas en 1-2 minutos. Una vez ceda la crisis, acude a Urgencias para valoración.

"La fiebre es la señal de que el sistema inmunitario de tu hijo funciona de maravilla. No es una alarma de incendio, es el sonido de los bomberos yendo a apagar el fuego."

Como profesionales de la educación infantil en Logroño, hemos visto miles de picos febriles. Sabemos lo duro que es gestionar el cansancio y la preocupación. Ofrécele líquidos, muchos abrazos, observación atenta de los signos de alarma y respeta sus tiempos de descanso.