
Las huellas de toda la familia forman un gran árbol de Navidad. Un recuerdo precioso que además trabaja el cuerpo, los colores y el vínculo.
Plasmar la mano es mirarse, sentir la pintura fría y descubrir la propia huella. Si participan hermanos, padres o abuelos, el árbol se convierte en el árbol de la familia grande, que es lo que trabajamos en diciembre.
Marca lo que ya tienes preparado.
“My hand! Your hand! A Christmas tree!”
Pinta tú su mano o su pie con suavidad y estámpalo; también podéis estampar el pie como «tronco».
Estampar con ayuda y pegar gomets grandes.
Estampar solo, decorar con gomets pequeños y contar las bolas del árbol.
Seguridad: Usa pintura de dedos apta para su edad. Con bebés, lava la mano enseguida para que no se la lleve a la boca.

Juego, naturaleza, inglés natural y dos educadoras por aula.
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