En Dreams cada momento del día tiene su canción. Los peques todavía no leen el reloj, pero sí reconocen la música: cuando suena «Clean up», saben que toca recoger; cuando suena «Are you hungry?», saben que vamos a comer. Así anticipan lo que viene, se sienten seguros y aprenden inglés sin darse cuenta. Usad las mismas canciones en casa y veréis cómo las transiciones se vuelven mucho más fáciles.

Música suave de fondo mientras van llegando (Babies Go Coldplay, Babies Go Beatles).
En casa: Ponedla al despertar: un «hello» cantado cambia el humor de la mañana.

Primero el cuento, después una actividad relacionada con él.
En casa: Leed el cuento del mes siempre a la misma hora, por ejemplo antes de dormir.

Fruta de temporada.
En casa: Cantadla mientras preparáis la merienda: les ayuda a esperar.

Hablamos del tiempo, de cómo nos sentimos, de los colores…
En casa: Mirad juntos por la ventana: «Is it sunny? Is it rainy?».

Recogemos todos juntos, también los más pequeños.
En casa: La canción más útil de todas: «Clean up, clean up, everybody, everywhere…». Recoged con ellos, no por ellos.

Nos ponemos el abrigo y los zapatos, cada uno a su ritmo.
En casa: Antes de salir a la calle: dadles tiempo para intentarlo solos.

Primer plato, segundo y postre por separado. Nunca forzamos a comer.
En casa: Sentaos a comer juntos, sin pantallas, y dejadles servirse y comer solos.

Luz tenue y la misma música cada día.
En casa: La misma nana cada día es una señal muy potente para dormir.

Despertar suave, sin prisas.
En casa: Perfecta para las mañanas de fin de semana.

Nos despedimos con cariño.
En casa: Skidamarink es nuestra canción de «te quiero»: cantadla al acostarle.
Te lo contamos paso a paso en una ficha.
En línea