
Como en la vendimia riojana, pero en una palangana: tocar, apretar y pisar uvas con los pies descalzos. Una experiencia sensorial que no olvidan.
Pisar las uvas despierta los sentidos: la piel fría, el jugo pegajoso, el olor dulce, el «plof» al aplastarlas. Trabaja el equilibrio y conecta a tu peque con una tradición de su tierra, desde la experiencia real y no desde una ficha.
Marca lo que ya tienes preparado.
“Squash, squash! Sticky feet!”
Sentado, con las uvas dentro de una bolsa zip bien cerrada para aplastarlas con las manos y los pies sin riesgo.
Pisar de pie siempre de la mano de un adulto y con pocas uvas.
Después, estampar el mosto sobre papel con un corcho o hacer un racimo de huellas moradas.
Seguridad: Las uvas enteras son una de las principales causas de atragantamiento: si se las lleva a la boca, siempre cortadas en cuartos a lo largo en menores de 4 años.

Juego, naturaleza, inglés natural y dos educadoras por aula.
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