Qué dicen los pediatras
En diciembre de 2024 la Asociación Española de Pediatría (AEP) actualizó sus recomendaciones y subió de 2 a 6 años la edad por debajo de la cual no se debería exponer a los niños a pantallas. Para esta etapa no se recomienda ninguna pantalla; solo se admite su uso puntual con fines de contacto social (una videollamada con los abuelos, un cuento o una canción) y siempre acompañado de un adulto.
La Organización Mundial de la Salud va en la misma línea: ninguna pantalla antes del año, ningún tiempo sedentario frente a una pantalla al año de edad y, a los 2 años y de 3 a 4 años, no más de una hora al día, cuanto menos mejor.
Por qué: lo que la pantalla le quita
Los primeros 6 años son de un desarrollo cerebral rapidísimo. Los niños aprenden a través de los sentidos, la imitación y la repetición, con personas reales delante. La pantalla ocupa el lugar de esos estímulos: es lo que los pediatras llaman el efecto desplazamiento.
La AEP recoge que el uso excesivo de pantallas perjudica el sueño, la alimentación, el riesgo cardiovascular e incluso el desarrollo cerebral. Y la televisión encendida «de fondo» también cuenta: distrae el juego, la atención y el aprendizaje de palabras, aunque nadie la esté mirando.
Alternativas que funcionan en casa
- Para cocinar: siéntale cerca con un cuenco, cucharas y algo que lavar o trasvasar. O pídele que «te ayude».
- En el restaurante o la sala de espera: una bolsita con cuentos pequeños, pegatinas, plastilina o un cochecito.
- En el coche: canciones, adivinanzas, «veo, veo» o audiocuentos sin pantalla.
- Para calmarle: brazos, un cuento, agua, salir al balcón o al parque. La pantalla calma rápido, pero no le enseña a calmarse.
- A diario: construcciones, disfraces, pintura, puzles, cocinar juntos y mucho aire libre.
- Aburrirse no es malo: de ahí nace el juego libre y la imaginación.
El Plan Digital Familiar: normas para toda la casa
La AEP propone que cada familia pacte su propio Plan Digital Familiar, con normas que valen también para los adultos:
- Comidas sin dispositivos, silenciados y fuera de la mesa.
- Dormitorio y baño sin pantallas.
- Nada de pantallas 1-2 horas antes de dormir.
- Apagar lo que nadie esté usando, sobre todo la tele de fondo.
- Momentos de juego sin móvil, también el de los padres.
Un ejemplo real de cómo cambiar
Imagina una familia con una niña de 2 años que ve dibujos mientras cena y en el móvil en el súper. Un buen plan sería no hacerlo todo de golpe: la primera semana, la tele se apaga en las comidas y los padres dejan el móvil en otra habitación; la segunda, el móvil del súper se cambia por «ayúdame a buscar los plátanos»; la tercera, videollamada con los abuelos los domingos, en brazos de papá o mamá, como único rato de pantalla.
Los primeros días habrá protestas: es normal. Con constancia y alternativas a mano, lo habitual es que se acostumbren y encuentren otros juegos.
- Empieza por un solo momento del día (las comidas suelen ser el más fácil).
- Pactad las normas los adultos de la casa, abuelos incluidos.
- Ten a mano la alternativa antes de quitar la pantalla.
- Revisa tu propio uso delante de tu hijo.
Consulta con su pediatra si…
- A los 18 meses no usa gestos (señalar, decir adiós) ni dice ninguna palabra.
- A los 2 años no une dos palabras.
- Pierde habilidades que ya tenía, como palabras o gestos.
- Solo se calma con la pantalla o tiene rabietas muy intensas cada vez que se la retiras.
En La Rioja, si su pediatra lo ve necesario, os derivará a Atención Temprana, un servicio gratuito.
Mitos frecuentes
Mito«Los dibujos educativos le enseñan palabras.»
RealidadAntes de los 6 años el lenguaje se aprende con personas que le hablan y le responden. Ninguna aplicación sustituye esa conversación.
Mito«Si no lo ve solo, no pasa nada.»
RealidadEstar acompañado mejora la experiencia, pero la AEP solo contempla excepciones de contacto social, como una videollamada.
Mito«Si no usa pantallas se quedará atrás.»
RealidadManejar un dispositivo se aprende en muy poco tiempo más adelante. Lo que no se recupera tan fácil es el tiempo de juego, movimiento y conversación de estos años.
Preguntas frecuentes
¿Las videollamadas con los abuelos cuentan?
Son la excepción que admite la AEP: tienen un fin social y el niño interactúa con una persona real. Mejor si está en brazos de un adulto que participa.
¿Y la tele «de fondo» mientras juega?
Mejor apagarla. Aunque no la mire, le distrae del juego y reduce las palabras que escucha de vosotros.
¿Qué hago si ya ve pantallas a diario?
No te culpes. Empieza por un momento del día, ofrece alternativas y ve reduciendo poco a poco. Si te cuesta, coméntalo con su pediatra.
¿Y cuando cumpla 7 años?
La AEP recomienda como máximo una hora al día de 7 a 12 años, incluido el tiempo escolar, con límites de contenido y de tiempo.
Cómo lo hacemos en Dreams
En el aula no usamos pantallas. El día a día es juego, cuentos, canciones, movimiento y mucho tiempo en nuestro jardín de 600 m², con dos educadoras que hablan, escuchan y responden a cada niño.



