
Un paquete de pasta, una bandeja y mucha curiosidad: romper, trasvasar y meter por agujeros. Exploración pura con lo que ya tienes en la despensa.
La textura dura que cruje y se rompe es una sorpresa enorme para un peque. Trabaja la pinza, la coordinación ojo-mano y la concentración, y le deja descubrir causa y efecto por sí mismo: aprender haciendo, sin que nadie le explique cómo.
Marca lo que ya tienes preparado.
“Crack! It broke! · Put it in!”
Usa espaguetis cocidos y fríos con una gota de aceite. Se los puede llevar a la boca sin peligro. Siempre sentado y contigo al lado.
Crudos, para romper y trasvasar. Con uno o dos recipientes es suficiente.
Separar largos y cortos, contar los que caben en un vaso o clavarlos en una bola de plastilina para hacer «hierba».
Seguridad: Los trozos crudos pueden pinchar o atragantar si se chupan mucho. Supervisión constante; con menores de un año, siempre cocidos.
Juego, naturaleza, inglés natural y dos educadoras por aula.
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