
Salimos a buscar hojas de colores y, al volver, las convertimos en las púas de un erizo. Naturaleza, colores y arte con lo que encontramos.
El otoño se aprende en la calle: pisar hojas, oír cómo crujen y ver que no hay dos iguales. Al volver, pegarlas en el erizo convierte el paseo en una obra propia. Trabaja la observación, los colores y la motricidad fina.
Marca lo que ya tienes preparado.
“Autumn leaves are falling down!”
Mete unas hojas secas en una bolsa zip para que las toque y las oiga crujir sin llevárselas a la boca.
Pegar hojas en papel adhesivo (la parte pegajosa hacia arriba): no hace falta cola.
Clasificar las hojas por colores o por tamaños antes de pegarlas.
Seguridad: Lava bien las manos después del paseo y retira de la cesta palos pequeños, bellotas o cualquier cosa que pueda llevarse a la boca.

Juego, naturaleza, inglés natural y dos educadoras por aula.
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