
Las ruedas de sus coches favoritos se convierten en pinceles. Arte, movimiento y juego en una misma propuesta, y al final… ¡a lavar los coches!
Rodar el coche exige controlar la fuerza y la dirección del brazo, y ver aparecer los caminos de colores engancha muchísimo. Parte de un interés suyo (los coches) para llevarle a la expresión artística, sin plantillas ni un resultado «bonito» que conseguir.
Marca lo que ya tienes preparado.
“Ready, steady… go! · Look! Red wheels!”
Pintura dentro de una bolsa zip bien cerrada y pegada a la mesa: el bebé empuja el coche por encima sin mancharse ni llevarse pintura a la boca.
Uno o dos colores y coches grandes, fáciles de agarrar con toda la mano.
Haz «carreteras» con cinta de pintor para seguirlas, compara las huellas de coches distintos y nombra los colores nuevos que aparecen al mezclar.
Seguridad: Usa témpera lavable y no tóxica. Con bebés, solo la versión en bolsa cerrada.

Juego, naturaleza, inglés natural y dos educadoras por aula.
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